martes 23 de julio de 2024 23:31 pm
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Los investigadores sigue buscando “trofeos” de alguna víctima que haya sido asesinada por Rex Heuermann, como aretes o mechones de cabello en su casa de Long Island.

os fiscales de Nueva York están en la búsqueda de cualquier otra posible relación entre el sospechoso de los asesinatos en Gilgo Beach, Rex Heuermann, y otras muertes que ocurrieron en la localidad.

Las fuentes señalaron que los investigadores están buscando “trofeos” de alguna víctima, como aretes o mechones de cabello en la casa del sujeto de 59 años.

Los detectives en el lugar de los hechos pasaron el sábado y el domingo registrando una instalación de almacenamiento ubicada en Amityville. Por el momento se han recabado múltiples pruebas de la deteriorada casa en Massapequa Park.

Los funcionarios empezaron a enfocarse en Heuermann luego de una gran oportunidad en el caso que surgió tras echarle un vistazo a una antigua pista.

El hombre estuvo vinculado con los homicidios en parte por medio del ADN extraído de la corteza de una pizza que fue desechada que había comido previamente y un cabello masculino hallado en una de las víctimas, así como su actividad en varios teléfonos desechables usados para concertar reuniones con las mujeres que posteriormente fueron asesinadas.

El también padre de dos hijos y arquitecto está actualmente encarcelado, acusado de homicidio en primer grado por la muerte de Melissa Barthelemy, Megan Waterman y Amber Costello, de acuerdo con una acusación dada a conocer en el Tribunal Penal del Condado de Suffolk.

Asimismo se considera el principal sospechoso de la muerte de otra mujer, Maureen Brainard-Barnes. Una persona ha descrito a Rex Heuermann como un “un demonio” y un “ogro”.

Las víctimas en este caso, que son un total de 11, incluido un hombre y un menor de edad, eran en su mayoría mujeres jóvenes que se desempeñaban como trabajadoras sexuales, informó ABC 7 New York.

Sin embargo, la policía ha dicho que más de una persona podría ser responsable de las muertes.

“Vamos a seguir trabajando, investigando y tratando de obtener un pequeño cierre para todas las familias de las víctimas”, dijo el fiscal de distrito del condado de Suffolk, Ray Tierney.

Heuermann fue visto por primera vez como sospechoso en los casos en marzo de 2022. Para ese entonces, estaba conectado a una camioneta Chevy que un testigo dijo que había observado donde desapareció una víctima en 2010.

“Nunca dejaron de trabajar y seguirán trabajando incansablemente hasta que hagamos justicia a todas las familias involucradas”, expresó el comisionado de policía del condado de Suffolk, Rodney Harrison.

El sujeto fue detenido a las 8:30 de la mañana del jueves en Midtown, Manhattan, afuera de un edificio de oficinas donde laboraba como arquitecto.

Asimismo, fue procesado en viernes en la tarde en el condado de Suffolk, donde se declaró no culpable.

El fiscal de distrito Tierney, que se presentó personalmente ante el juez, denominó a Heuermann como un “peligro continuo”.

Tierney solicitó insistentemente al juez que no se le permitiera la libertad bajo fianza, ya que el sospechoso posee casas en Carolina del Sur y Las Vegas, por lo que sería peligroso y probable que se escapara.

Dio a conocer también que el hombre de Long Island usó al menos siete teléfonos desechables para hacer más de 200 búsquedas sobre las averiguaciones de Gilgo Beach y las familias de las víctimas.

El abogado, Michael J. Brown, tildó el caso de su cliente como de “naturaleza extremadamente circunstancial”.

Se le ordenó a Heuermann permanecer arrestado sin derecho a fianza a la espera de una solicitud de libertad bajo fianza con respecto a lo que el juez denominó de “extrema depravación de las acusaciones”.

Las cuatro víctimas con las que está relacionado Heuermann fueron halladas cubiertas con arpillera a lo largo de un tramo de media milla de Ocean Park en la costa sur de Long Island a finales del año 2010.

Igualmente, se hizo referencia al grupo como “Gilgo Four” luego de que los detectives determinan que sus muertes estaban relacionadas.

El viernes temprano, se vio a funcionarios del laboratorio criminal entrando a su casa en Massapequa Park mientras numerosos oficiales, dirigida por la policía del condado de Suffolk, la policía estatal de Nueva York y otros agentes del orden y mantener un perímetro.

La casa era de una familia que se había mantenido sola por mucho tiempo, según los vecinos del área e indicaron que la propiedad en ruinas parecía fuera de lugar entre las demás casas unifamiliares y jardines bien cuidados de la comunidad.

“Nunca viste a nadie entrar o salir de esa casa”, manifestó Richard Harmon, un vecino. “Dirías, ‘¿Quién vive allí?’ Nunca ves a nadie”.

Por  Marlyn Montilla

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