domingo 21 de julio de 2024 15:53 pm
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El esposo de la dueña de la guardería donde un bebé murió y otros tres fueron hospitalizados drogados por fentanilo en El Bronx (NYC) fue extraditado a California tras ser detenido en México. Ahora se espera su traslado a Nueva York.

Félix Herrera García, esposo de la dueña de la guardería “Divino Niño” donde un bebé murió y otros tres fueron hospitalizados drogados por fentanilo en El Bronx (NYC), fue extraditado ayer de vuelta a EE.UU. tras ser detenido en México.

Herrera compareció ayer ante un juez en San Diego (California) y será extraditado a Nueva York, reportó ABC News. Estaba siendo buscado desde la tarde del viernes 15 de septiembre, cuando cuatro menores que estaban en la guardería de su esposa Grei Méndez (33) fueron encontrados inconscientes y luego se determinó que tenían fentanilo en sus organismos. Tres de ellos fueron reanimados con el antídoto Narcan para revertir los opioides, pero uno no pudo ser salvado.

Las autoridades detuvieron al sospechoso dominicano de 34 años a bordo de un autobús en Sinaloa el martes 26 después de que condujo a través de Texas y cruzó la frontera con México. Se cree que intentaba llegar a República Dominicana, dijo la policía.

Herrera fue acusado de posesión y conspiración para distribuir narcóticos con resultado de muerte, dijeron los fiscales federales, destacó Daily News.

Su esposa y su primo Carlisto Acevedo Brito (41), ambos dominicanos, fueron los primeros arrestados, al día siguiente de la muerte del bebé Nicholas Feliz Dominici, de un año de edad. Méndez era la dueña de la guardería ubicada en 2707 Morris Avenue y Acevedo vivía en una habitación alquilada allí. Los cargos contra ellos incluyen homicidio, intento de homicidio, conspiración y posesión de narcóticos con intención de distribuir con resultado de muerte, entre otros.

Días después, el lunes 25 fue detenido Renny Antonio Parra Paredes, alias “El Gallo”, y acusado de conspiración para distribuir narcóticos con resultado de muerte. Todos los cargos son meras acusaciones y se presume que las personas procesadas son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.  

La denuncia penal afirma que Méndez borró de su teléfono alrededor de 21,500 mensajes que había intercambiado con un supuesto cómplice, a quien las fuerzas del orden identificaron como su esposo, entre marzo de 2021 y el 15 de septiembre. También supuestamente ella lo llamó por teléfono varias veces antes de reportar la emergencia a 911.

Luego su esposo llegó, se quedó unos dos minutos y salió a un callejón con dos bolsas de compras llenas, mientras los niños estaban inconscientes y esperando atención médica, según documentos judiciales.

La DEA alega que Paredes jugó un papel fundamental en la operación de distribución de drogas. Durante una búsqueda en su apartamento los investigadores encontraron herramientas e instrumentos utilizados para preparar y distribuir narcóticos, incluidos coladores, cinta adhesiva, un molinillo, bolsas de plástico y balanzas digitales. También hallaron lo que parecían ser dos bolsas transparentes llenas de un polvo grisáceo y un paquete rectangular con forma de ladrillo que parecía contener drogas.

La acusación contra Paredes alega que los funcionarios encontraron sobres de vidrio con el mismo sello rojo que decía “Red Dawn” hallado en la guardería.

Las autoridades federales alegan que se almacenaban grandes cantidades de narcóticos debajo del piso, sobre tapetes de juego y en un armario en la guardería. Varios kilos de droga y otros elementos relacionados con narcotráfico han sido hallados en la escena.

El comisionado de salud de la ciudad de Nueva York, Ashwin Vasan, comentó que “Divino Niño” era un sitio de cuidado infantil “en el hogar” abierto recientemente autorizado por la Oficina de Servicios para Niños y Familias del estado Nueva York (OCFS). Los inspectores estatales habían visitado el centro sin previo aviso el 6 de septiembre y no encontraron violaciones, según los registros. Un letrero afuera decía que atendían niños de entre 6 semanas y 12 años.

Damian Williams, fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, calificó las supuestas acciones de Méndez y Brito como “desmedidas” e “imperdonables”. Si son declarados culpables de los cargos federales podrían enfrentar cadena perpetua y una sentencia mínima de 20 años tras las rejas.

Los cargos federales se suman a las acusaciones estatales por homicidio que ambos recibieron. Por su parte Paredes enfrenta entre 20 años y cadena perpetua.

El fentanilo es un opioide sintético que se puede usar para mezclar drogas como la cocaína o la heroína y producir un efecto hasta 50 veces más fuerte.

El creciente suministro de fentanilo ha exacerbado la epidemia de drogas en la ciudad: el mortal opioide se detecta en el 80% de las muertes por sobredosis, según el Departamento de Salud (DOH). Ésta no fue la primera muerte de un bebé en 2023 que NYPD vincula con el consumo de narcóticos.

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