sábado 13 de julio de 2024 15:15 pm
Informando desde New York con la más avanzada tecnología para la generación de imágenes y sonido.

Conoce la historia de Ali Jilani, un joven que ha logrado superar barreras y romper estereotipos para convertirse en doctor.

En uno de los hospitales LIJ Forest Hills de Northwell, ubicado en Queens, ha llamado la atención un doctor que, en estos momentos, se encuentra haciendo ahí su residencia, ya que es ejemplo de superación y de que nada en esta vida es un impedimento si se sortean las pruebas con la mejor actitud.

Como reporta Fox5, El Dr. Ali Jilani, de 27 años, ha completado sus estudios en Medicina, algo que no fue sencillo para él, puesto que es una persona con parálisis cerebral.

De hecho, en entrevista para el citado medio, Jilani, quien nació en Pakistán, recordó que siempre ha estado familiarizado con los hospitales, ya que cuando era niño, los visitaba con frecuencia dada su condición.

“En esos primeros años de adolescencia, me sentía mucho inferior y no lo suficientemente bueno”, confesó.

En varias ocasiones, ha recibido comentarios respecto a lo difícil que ha de ser desempeñar su profesión; sin embargo, él no cree que sea así, ya que ha tenido que superar a lo largo de estos años barreras, principalmente psicológicas, para darse cuenta de que es capaz de hacer todo lo que él se proponga.

De hecho, cree que el ser un doctor con una discapacidad le da una gran ventaja, ya que sus pacientes suelen conectar más con él, pues sienten que puede llegar a comprender su sentir más que otros médicos.

Ali aseguró que su confianza en él mismo se fortaleció al conocer la historia de Bethany Hamilton, la surfista que perdió su brazo izquierdo por la mordedura de un tiburón en 2003 y que siguió haciendo lo que más le apasiona, pese a la adversidad.

“Eso realmente marcó la diferencia y me hizo creer que puedo lograr mucho”, agregó.

Además de su labor médica, también da pláticas motivacionales dirigidas a personas con discapacidad, con la intención de que puedan cumplir sus más grandes sueños y que sus familiares también cambien paradigmas, para que así logren alcanzarlos.

Por Montserrat Arqué

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *