jueves 25 de julio de 2024 06:06 am
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La organización One Fair Wage y la Fiscal Letitia James presentaron un reporte elaborado con testimonios de más de 2,000 empleados, que mostró un preocupante panorama actual, y sirvió para exigir con más fuerza que Albany apruebe la ley del salario mínimo para todos y ofrezca mayores protecciones a trabajadores.

Berenice García lleva cinco años ganándose la vida como mesera en restaurantes en la Gran Manzana, y aunque confiesa que finalmente dio con la suerte de tener un jefe que actualmente la trata con respeto y le paga $15 dólares la hora, más propinas, en su anterior empleo, vivió una pesadilla. La joven de 26 años, quien trabajó en un restaurante en Astoria, Queens, afirma que allí, no solo se sintió discriminada e irrespetada, sino que incluso fue objeto de actos de acoso, robo de salarios y ofensas por ser inmigrante.

La mexicana confesó que a diario tenía que lidiar con algunos clientes que medían la propina según su apariencia física, e incluso se quedó de una sola pieza cuando en su intento por reclamarle a su jefe un pago justo, éste la humilló.

“Mi jefe anterior se la pasaba diciéndome que debía vestirme de otra manera y no como si fuera a ir a la iglesia, lo que me resultaba muy incómodo y cuando le pedí un aumento en mi salario y le dije que era ilegal que no me estuviera pagando ni siquiera el mínimo requerido para restaurantes, me respondió que la ilegal era yo, y que no podía exigir“, narró la mesera durante la presentación de un reporte este viernes, que reveló que después de la pandemia, los trabajadores de restaurantes de la Gran Manzana que viven de propinas, ganan menos y sufren mayores abusos y actos de acoso.

El informe, titulado “La última gran metrópoli”, y elaborado por la organización One Fair Wage, que lleva años clamando para que en Nueva York y otras partes del país los trabajadores de propinas ganen también el salario mínimo, y no menos, señaló con preocupación el aumento del robo desenfrenado de salarios y prácticas discriminatorias en la industria de restaurantes neoyorquinos.

Asimismo, casi la mitad de todos los trabajadores que recibieron propinas informaron que sus propinas disminuyeron y los niveles de acoso aumentaron durante la pandemia, y Nueva York sigue viviendo una crisis de personal, con más de 120,000 trabajadores, lo que constituye el 18 por ciento, que no regresaron a la industria.

En otro aparte, el reporte denunció que casi la mitad de los trabajadores de restaurantes de Nueva York, 47%, han informado haber experimentado un aumento significativo de comentarios sexualizados no deseados por parte de clientes, y el 80% informó comportamiento hostil por parte de clientes en respuesta a que el personal hiciera cumplir los protocolos de seguridad COVID-19.

Otro de los datos alarmantes del sondeo, es que del total de trabajadores de restaurantes que ganan propinas en Nueva York, unos 113,056, que representan el 17.39% del total, ni siquiera pueden mantenerse con lo que reciben y deben recurrir a cupones de alimentos para poder sobrevivir. De los trabajadores encuestados, el 47% informó que las propinas y salarios de sus empleadores no les permitieron alcanzar el salario mínimo completo: 57% de ellos de color.

En materia de protecciones de desempleo, los trabajadores de restaurantes con salarios inferiores al mínimo, como Nueva York, tienen casi el doble de probabilidades de no asegurar seguro de desempleo, es decir un 68%.

La Fiscal Letitia James, quien estuvo presente en la presentación del reporte, advirtió que es inaceptable que en Nueva York los trabajadores de restaurantes, mayormente inmigrantes y negros, sigan sufriendo el robo de salarios, acoso y discriminación mientras les pagan por debajo del salario mínimo, y aseguró que no lo permitirán.

“Quiero mandar un mensaje claro a todos los que discriminan y roban salarios a personas que muchas veces no alcanzan a ganar lo suficiente para llevar comida a la mesa: la ley está del lado de los trabajadores y nadie está por encima de la ley, no importa que posición tenga o cuántos negocios tengan“, dijo la Fiscal, advirtiendo que nadie debe ganar menos de lo estipulado. “Es una verguenza que en Nueva York a trabajadores que ganan propinas les paguen menos del salario mínimo cuando nos enorgullecemos de ser uno de los estados más progresistas de la nación. Eso tiene que cambiar”.

La Fiscal dijo que se calcula que en Nueva York alrededor de 2 millones de trabajadores son víctima de robos de salarios que superan los $3,200 millones cada año, y una tercera parte de ellos ganan en sueldo mínimo, por lo que mostró su apoyo a que esa conducta se tipifique como un delito.

“Sin ese dinero los trabajadores sufren para pagar sus facturas, mandar a sus niños a la escuela y seguir por debajo del nivel de pobreza, y muchos ni siquiera pueden poner comida en sus propias mesas, mientras los empleadores los engañan y se llenan los bolsillos robando a gente que luce como yo como ustedes”, comentó la funcionaria.

Y en su afán para abordar las desigualdades y dar alivio a trabajadores que no ganan lo justo, la presentación del informe sirvió para que líderes y activistas reforzaran su llamado a la Legislatura estatal para que apruebe un proyecto de ley que haría obligatorio el pago del salario mínimo más propinas para los trabajadores de restaurantes, y no como ocurre ahora que la ley favorece a los negocios ordenándolos a pagar $10 por hora en vez de $15.

“Las propinas deben ser una bonificación, no un punto de referencia. Apoyo plenamente el llamado a que todos los trabajadores reciban el salario mínimo completo, además de las propinas. Tenemos la responsabilidad de aprobar un salario justo y el fin de salarios inferiores al mínimo para los empleados de restaurantes”, dijo el senador estatal Brad Hoylman-Sigal.

El senador Robert Jackson se sumó al pedido, y dijo que es hora de atender el llamado de innumerables trabajadores de servicios, poner fin a los salarios submínimos y al robo de salarios, y al mismo tiempo marcar el comienzo de la seguridad económica, la igualdad y la justicia para todos los neoyorquinos.

“Ha llegado el momento de cerrar la brecha salarial y garantizar la seguridad económica y la justicia para todos los trabajadores, especialmente aquellos que han soportado la peor parte de la injusticia, como los trabajadores de color”, dijo el político del Alto Manhattan. “Un salario justo para todos no es solo una política, es el camino hacia una Nueva York más equitativa… es algo que debió hacerse hace mucho. No podemos esperar”.

La asambleísta latina, Jessica González-Rojas, una de las líderes más activas en la lucha por salarios justos, mencionó que es doloroso saber que Nueva York es ahora la única de las tres principales ciudades de destino de restaurantes del país que no ha puesto fin al salario inferior al mínimo para los trabajadores.

“Nuestro estado también ha visto el mayor éxodo de trabajadores debido a esta inequidad. En una ciudad sindical como la nuestra, esto va en contra de nuestros valores de justicia laboral. Debemos aprobar mi proyecto de ley con el Senador Robert Jackson en la próxima oportunidad posible. Ningún trabajador debería quedarse atrás en nuestro estado, por lo que este debe ser nuestro tema laboral número uno en la próxima sesión”, dijo la política de Queens. “No es justo que haya trabajadores sirviendo comida en mesas de resuarantes y ni siquiera tengan lo suficiente para poner comida en sus propias mesas. Es perturbador y es un asunto de género, de justicia racial y justicia económica ver que Nueva York permita pagarle menos a estos trabajadores, muchas de ellas mamás solteras, eso es inconcebible”.

Saru Jayaraman, presidente de la campaña One Fair Wage, aseguró que el reporte muestra la cruda realidad que enfrentan los trabajadores que reciben propinas en Nueva York, y exigió acciones de Albany inmediatamente.

“Los niveles alarmantes de robo de salarios, discriminación racial y acoso sexual han llevado a la peor crisis de personal que la industria ha experimentado en décadas. Nueva York es la más grande de las tres ciudades del país donde todavía existe el salario inferior al mínimo para los trabajadores que reciben propinas y esto ha obligado a miles de trabajadores a abandonar la industria, al tiempo que hace que la vida de los servidores sea increíblemente inestable y difícil”, dijo la activista, urgiendo por medidas audaces hacia un futuro más equitativo.

Realidad de trabajadores de propinas en restaurantes en NY en datos

$15 dólares la hora es el salario mínimo en NY
$10 dólares es lo que la ley ordena pagar a trabajadores de propina, por debajo del mínimo
47% de trabajadores de propinas no llega al alcanzar el salario mínimo completo
57% de ellos son trabajadores de color
113,056 trabajadores de restaurante, 17.39% del total, tiene que recurrir a cupones de alimentos
68% de trabajadores de restaurantes en NY con salarios inferiores al mínimo tienen casi el doble de probabilidades de no asegurar seguro de desempleo
2 millones de trabajadores en NY son víctima de robos de salarios cada año
$3,200 millones pierden trabajadores en NY por robo de salarios
2024 es el año en que legisladores esperan aprobar ley de salarios justos que ordenaría pagar $15 más propinas en restaurantes
47% de trabajadores de restaurantes han informado haber experimentado un aumento significativo de comentarios sexualizados
80% informó comportamiento hostil por parte de clientes

Por Edwin Martínez

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